El mal

malegra buy Quince…diez…cinco metros. Se acerca como la tormenta al oscurecerse las nubes. No podía soportarlo. El mal no puede expandirse más; no lo permitiría Primero sería uno y después, cientos de miles. Como las cucarachas en cuanto dejas un pedazo de chocolate en la mesa. El mal siempre reside en los lugares más inesperados. Pero él les enseñaría. Vaya que lo haría.

colchicine over the counter usa

careprost uk pharmacy      Eran las 6:35 de la tarde. El hombre se levantó del banco ubicado en un parque bastante concurrido de un país primermundista que se jactaba a cada instante de ser el mejor. Cubrió su cabeza con la capucha de su sudadera y emprendió una caminata silenciosa. A ratos aceleraba el paso y, otros tantos, se detenía a mirar a su alrededor. Incluso se paró en una tienda y compró una cajetilla de cigarros: Malboro rojo, como todo un hombrecito. Saliendo de la tienda empezó a llover. Primero una gota gruesa y después, se encontraba dentro de un café para protegerse de la intemperie. El hombre temblaba, pero no de frío sino de impotencia. ¿Cómo era posible que la gente normal no viera tales errores? ¿Estaban ciegos? Le retumbaba en la cabeza una y otra vez: Make America great again. Era totalmente obvio que esas cosas no eran personas, sino el enemigo: negros, judíos, musulmanes, chinos, mexicanos, latinos y lo homosexuales, sin duda los peores. Todos sin alma, pero él salvaría a los suyos. No dejaría que la plaga se expandiera. Lo habían dicho en El Grupo Único. Y cuando el emisario de El Grupo Único decía algo, era verdad. El emisario había profetizado el ataque de las torres gemelas y las invasiones silenciosas de los chinos a América. Ahora todos estaban ciegos; no se puede ver al enemigo cuando se está dentro de uno.

aziderm cream price

florinef best price      El Grupo Único lo había rescatado hacía más de 20 años. Su padre, un golpeador borracho que abusaba sexualmente de su madre cada que tenía oportunidad. Su madre, prostituta y drogadicta, había intentado venderlo en más de una oportunidad por unos gramos de coca. El hombre, que en ese entonces no era más que un niño de siete años, escapó. Vivió entre botes de basura y pidiendo dinero y comida a los peatones durante varios meses, hasta que llegó El emisario. Aunque su nombre era Karl, él prefería que lo llamasen El emisario. Fue El emisario el único que pudo entender al niño, y le enseñó que sus padres no habían tenido culpa de nada. El emisario estaba seguro que sus padres eran buenos, pero que se habían corrompido ante las fuerzas del mal. El mal puede proceder de los lugares menos esperados, le había dicho en alguna ocasión, mientras hacía que el niño le lavase los pies. EL grupo único estaba conformado únicamente por hombres blancos, porque decían que era el color de su alma. Aquellos que tenían el alma podrida y eran culpables de todo lo malo que sucedía, eran distintos a ellos, se recordaban a diario. Fue ahí donde el niño que ahora es un hombre fue bautizado con el nombre de Heder. Heder vivió desde entonces con el propósito de ayudar a El Grupo Único.

eskalith retail price

lamisil prescription for toenail fungus      Una vez terminó de llover, los pasos de Heder retumbaban por las calles. No estaba solo. Una vez fijado el objetivo, tenía muy claro lo que tenía que hacer; lo había hecho decenas de veces. En esta ocasión no sería distinto: primero una llamada, después le dispararían un tranquilizante a aquella cosa y podrían llevársela al edificio donde todo sucedía. En El Grupo Único no había dioses, porque ellos tenían ese papel. Ellos debían combatir lo podrido de la humanidad y así, hacer un mundo mejor.

atarax price in india

astelin lowest cost      Leslie no había elegido cómo ni dónde nacer. No había escogido sus preferencias ni virtudes. Sabía que el odio movía fronteras y la gente, fingía no notar su presencia, pero siempre era mirada de reojo. Los años pasaron y las miradas extrañas ya no la incomodaban. Vestía bellos vestidos y siempre se arreglaba las uñas; era muy cuidadosa con su maquillaje. Amante del rock y de una buena cerveza. Al nacer llevaba el nombre de Carlos, pero desde temprana edad, Leslie sabía lo que le gustaba y amaba. El odio se esconde detrás de las sonrisas hipócritas y las palabras de apoyo. Tal vez deberías voltear de vez en cuando a esos lugares donde te sientes más seguro. Tal vez el odio ya esté adentro.

zyban buy online

benzac uk      Ahí están. Un cuarto decorado elegantemente y un candelabro que logra iluminar todo el recinto. En el centro hay una mesa finamente acomodada, con gardenias y rosas adornándola; hay quince platos, quince copas y sus respectivos cubiertos. Suena la quinta sinfonía de Beethoven de manera sutil pero efectiva. Hay quince cabezas sentadas y una de pie: El emisario. Éste toca la copa con una cuchara y entran los cocineros. Dejan las charolas y descubren todas menos una. Exquisiteces por todos lados, copas de vino llenas y el hambre a flor de piel. Como miembro destacado, se le da el honor a Heder de quitar la última tapa de la mesa. Con flores en donde debería haber ojos y una corona de espinas, se encuentra la cabeza de Leslie. Los cocineros de esforzaron bastante en lograr una sonrisa natural en el rostro y mantener el relleno, intacto; porque claro, la cabeza también tenía que ser consumida. La única manera de acabar con el mal es absorbiendo sus poderes y volverlos puros, le habían dicho en más de una ocasión a Heder. Éste sintió una punzada de culpa, terror y miedo al ver en lo que se había convertido Carlos. Porque se conocían; fueron amigos de pequeños y jugaron en el parque cercano a la residencia de El Grupo Único. El dolor desapareció cuando Heder recordó que había salvado a Carlos; lo había purificado. Con ayuda de unas pinzas de cocina sacó un trozo de lengua con relleno de la cabeza. Estaba delicioso. Heder sonrío al tomar un poco de vino y apareció de nuevo, su razón de ser:

aldara cream price malaysia      Make America great again…

kamagra oral jelly uk shop Creepypasta

Deja un comentario

ciprofloxacin price Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

aldara cream side effects uk

metoclopramide buy online

fucidin tablets 250mg price

indulekha uk

parachute advansed scalp therapie hair oil price